Entrada destacada

CONCESION DEL PREMIO MESETA DEL CABRIEL 2018 A LA ASOCIACION CULTURAL SERRATILLA POR PARTE DE LA ASOCIACION DE AMIGOS DE VENTA DEL MORO

La Asociacion Cultural Serratilla premio " Meseta del Cabriel 2018" concedido por la Asociacion Cultural de Amigos de Venta del M...

domingo, 22 de octubre de 2017

HEMEROTECA Y BODEGAS SUBTERRÁNEAS DE UTIEL




Este fin de semana dedicado a la FERIA GASTRONÓMICA DE UTIEL  han sido muchas las personas que han visitado las Bodegas subterráneas de la Puerta Nueva  ,rehabilitadas por el M.I.Ayuntamiento de Utiel con ayudas de Diputación y de la Generalitat Valenciana  e inauguradas este pasado mes de septiembre.


Alla por el año 1999 empezó a aparecer la  preocupación de algunas personas y del ayuntamiento utielano por recuperar las bodegas subterráneas de Utiel.Diversas paginas de periódicos de ese momento lo  recogieron como noticia. Siempre es bueno recordar porque el pasado nos lleva al futuro pasando por el presente. Varias paginas  que adjuntamos nos lo demuestran Han tenido que pasar casi veinte años para que podamos mostrar y disfrutar nuestro rico patrimonio. Desde Serratilla Utiel no nos cansaremos de dar las gracias a todas las personas que durante estos años han estado trabajando para que las maravillosas bodegas subterráneas vieran la luz.Es un patrimonio muy importante que puede generar  grandes beneficios económicos para la población.


               Levante El Mercantil Valenciano.14 de noviembre 1999.









                                  Miembros de la A.C. Serratilla en una de las Bodegas subterráneas.



                                       Dos miembros de la A.C. Serratilla en una bodega subterránea Utielana.


                                 
                                             Una de las bodegas subterráneas de Utiel.

Incluimos las magníficas fotografías de nuestro amigo Carlos Platero sobre las Bodegas Subterráneas de la Calle Puerta Nueva  cuya rehabilitación y recuperación se inauguró en septiembre .Muchas gracias Carlos por este extraordinario  reportaje .






EN EL SIGUIENTE BLOG PODEIS VER UN REPORTAJE SOBRE LAS BODEGAS SUBTERRANEAS DE UTIEL  DE LA CALLE PUERTA NUEVA  REHABILITADAS POR EL AYUNTAMIENTO A LO LARGO DE VARIOS AÑOS.
Clicar en el enlace.

BODEGAS SUBTERRÁNEAS CALLE PUERTA NUEVA



miércoles, 18 de octubre de 2017

RECUPERANDO LA MEMORIA ORAL DE UTIEL Y ALDEAS, LA FABRICACIÓN DE CAL EN UTIEL



 ENTREVISTA  A UN CALERO DE NUESTRA CIUDAD.

 Mariano López Marín

Continuando  con la difusión de las entrevistas que,  dentro del Proyecto de Recuperación de la Memoria Oral de Utiel y sus Aldeas  la Asociación Serratilla  está llevando a cabo este año 2017 y que  proximamente se plasmaran en un  documental,hoy les hacemos llegar la segunda dedicada a un trabajo artesano que tuvo mucha  importancia en nuestra ciudad y sus aldeas,el calero o fabricante de cal .Este trabajo tambien se ha publicado en El nº 16 del BOLETIN CULTURAL UTIELANIAS correspondiente al 4º trimestre de 2017.Estamos recogiendo aspectos patrimoniales para que no se pierdan y las nuevas generaciones los conozcan y ese es nuestro  objetivo último.Nos sentiremos satisfechos si lo conseguimos.

            El día 31 de marzo por la tarde mi amigo Ángel Moya” El Pollo “había concertado una entrevista en mi nombre con el Sr, Julián Gadea “El Calero” .Queríamos  conocer de primera mano cómo era  un industria artesana de fabricación de cal en Utiel. El Sr Julián es dueño de un terreno el paraje Alto de San Agustín donde él y su familia conservan los  restos de una antigua calera  donde trabajaron él, su padre y su abuelo en tiempos pasados. Todavía desde la antigua nacional 3, a la altura de la rotonda que da acceso a Utiel desde la autovía, en las proximidades de la gasolinera del Tollo, pueden verse las bocas de los dos hornos que esta industria tuvo en tiempos pasados  y  una casa al lado, reflejo de lo que fue esta industria artesana.

               Vista exterior desde la rotonda de entrada a Utiel por el alto de San Agustín  de los dos hornos caleros, el almacén y la casa de la familia de “ Los Caleros” todo ello propiedad en la actualidad de nuestro entrevistado Julián Gadea “ El Calero” Foto Mariano López Marín

Fieles a la cita, a las cuatro de la tarde me fui a la calle Jesús donde había quedado con Ángel y  despues  el mismo llamó al Sr Julián Gadea que vive al lado, en la finca que da a la  puerta del Sol. Rápidamente nos atendió y nos  presentó a ambos Ángel. Él ya conocía el objeto de la visita y nuestro interés  por conocer esa industria artesana  que él tenía heredada de su familia y todo el proceso de elaboración de la cal, su posterior venta y sus aplicaciones. Era una tarde esplendida  de buena temperatura .Poco a poco nos dirigimos andando hasta el lugar donde se ubica esta antigua calera, justo encima de la famosa discoteca el Molino. Como curiosidad  el río Molino pasa por debajo de esta discoteca  según comentaron Ángel y el Sr. Julián.
Detrás de la discoteca, en un pequeño altozano, lugar de la antigua era de la familia Gadea, padre y abuelo de Julián, nuestro interlocutor, hay una nave  que él utilizó como  serrería durante años cuando estas industrias eran boyantes en Utiel donde en tiempos pasados hubo hasta 23 serrerías. Justo en el límite de la era, dando vista a  la nacional 3  en el desnivel que hay entre  la era y la carretera se ven las bocas de dos antiguos hornos de cocer cal. Están cegadas por escombros, comentándonos  el  Sr Julián que era para evitar accidentes y que nadie pudiese caer dentro.




El Sr. Julián Gadea “El Calero” acercándose a la parte superior de uno de los hornos situado en un talud entre la era y la parte inferioR



                       Vista de la parte superior de uno de los hornos. Fotografías Mariano López Marín.


Una vez vistos los dos hornos de la calera por arriba ,pasamos a la parte inferior para  conocer cómo eran esos hornos y saber todo el proceso  de elaboración de  la  cal, desde la extracción de la pieza caliza  en algún paraje de Utiel ,el transporte hasta la calera, su cocción y su venta y distribución así como su almacenaje, El Sr Julián fue la tercera generación en Utiel que se dedicó a ese menester y por tanto sus explicaciones y testimonios son fundamentales para conocer este viejo oficio de calero hoy desaparecido de Utiel  y del que solo queda una industria en la comunidad Valenciana. Grabamos una entrevista con el Sr Julián  Gadea “El calero”  para nuestro  proyecto de recuperación de la memoria oral de Utiel y sus aldeas  y para conocer este antiguo oficio de calero. Con ella vamos a dar forma a este trabajo.




Antigua era propiedad de  los padres y abuelo de Julián Gadea” El Calero”. En ella tuvo Julián una serrería y en la parte inferior de dicha era  dando, vista a la N III, están los dos hornos  caleros Foto Mariano López Marín

  
Las instalaciones de  esta calera utielana.

Una industria artesana como esta calera utielana necesitaba:
 La materia prima, piedra caliza obtenida del paraje de Las Cabezuelas en una cantera  de donde se obtenía mediante barrenos ,agujeros hechos en las grietas de las rocas y en los que se introducía dinamita que al explosionar desprendían  bloques más pequeños que luego eran  machacados con  mazos de hierro, almainas, para  que pudiesen entrar en el horno de cocción.
Medios de transporte para llevar la piedra caliza desde la cantera hasta la calera. En un principio fue el carro y posteriormente el camión.
Instalaciones fijas para elaborar la cal y almacenarla hasta su venta y para guardar herramientas y leña. Estas instalaciones estaban  formadas por dos  hornos caleros, un almacén para la cal y otro para guardar herramientas y leña.
Combustible parta los hornos: Utilizaban sarmientos secos  recogidos en  la poda de las viñas familiares  y hechos “gavilletas” y carbonilla obtenida de la estación de Utiel de la que dejaban de desecho las locomotoras de vapor. Otras caleras de la zona utilizaban leña.





Arriba,  bocas de entrada de los dos hornos caleros. 



A la derecha de los hornos la  camarilla para guardar herramientas utilizadas en estas instalaciones artesanas y la leña .

En la parte inferior el almacén y casa de los Caleros con vista general de todas las instalaciones. La camarilla la hizo el padre del señor Gadea  utilizando ladrillos refractarios de los que se desprendían de la cámara d combustión de las locomotoras de vapor de la línea Utiel-Valencia  que los tiraban.Fotografías Mariano López Marín.



¿Cómo estaban construidos los hornos de cocción de la cal de la familia Gadea?
Sobre un terraplén se excavó un pozo de forma  cilíndrica con una salida al exterior  en forma de túnel. Las paredes están recubiertas de piedra y de ladrillo refractario que aguanta  altas temperaturas. En un principio sólo tenían  un horno pero cuando las necesidades de aumentar la producción por una mayor demanda surgieron  el  padre  del Sr. Julián Gadea, Jesús Gadea, construyó al lado otro horno más, según nos comentó el entrevistado Los ladrillos refractarios utilizados para construir el segundo horno  se obtuvieron de las locomotoras de la línea de ferrocarril Utiel-Valencia cuando se desprendían de las locomotoras y los tiraban. Cuando juntó muchos.es cuando hizo es nuevo horno. En una sociedad rural en que los recursos eran escasos se utilizaba todo. En otro  tipo de caleras los hornos de cocción se construían al lado o muy cerca  de la cantera de extracción de la piedra caliza, excavando una concavidad  en el terreno de forma cilíndrica, rodeándolo de bloques de piedra y colocando un soporte de hierro en la parte inferior sobre el  que se colocaban las piedras calizas desmenuzadas en trozos pequeños  para cocerlas  con fuego y que se deshidratasen. En estos hornos caleros de Utiel por la parte superior se ven las piedras  que recubrían  sus laterales, aunque en la parte inferior estuviesen recubiertos de ladrillos refractarios.




En la fotografía de arriba   parte superior del primer horno con las paredes recubiertas de piedras en. En la fotografía de abajo  la boca del  horno situada en la parte inferior  en forma de túnel   con las paredes recubiertas de ladrillos refractarios. Fotografía .Mariano López Marín




¿De dónde traían la piedra caliza para fabricar la  cal y de qué forma?
Según nos comentó el Sr. Gadea la piedra caliza con la que se fabricaba la cal provenía de una cantera situada en el  paraje de las Cabezuelas. Al principio, cuando su abuelo    gestionaba la calera  la traían primero en carros y despues ya en un camión. En  esta labor trabajaban varias personas: un barrenero para sacar con dinamita los bloques de la cantera   y otro  operario que contrataban para  desmenuzar estos bloques de caliza, machacar la piedra, para despues poderlos meter en el horno y cocerlos. Además de la persona que los transportaba hasta la calera aunque solían ser los familiares puestos que era una industria artesana con pocos trabajadores. Desde que tenían catorce años el Sr Gadea y su hermano ayudaban a su padre en todas las tareas de la fabricación de la cal.

¿Cómo era el proceso de llenado del  horno y cocción de la piedra caliza?
Una vez que la piedra caliza había llegado a la calera proveniente de la cantera y convenientemente desmenuzada en piedras más pequeñas  se iban colocando estas sobre la base del horno en capas .Debajo de cada capa se colocaba una capa de carbonilla de la que dejaban de desecho de la combustión   las locomotoras de vapor de la estación de Utiel porque este producto tenía alto poder calorífico. Y así sucesivamente hasta llegar a la cumbre del horno. Debajo de la base del horno se colocaban sarmientos secos  que habían recogido previamente  de las viñas despues de podar y se agrupaban en “gavíllelas”. Así se   comenzaba  la combustión. En otra calera que había en Utiel por la zona de la mesilla de la Virgen sólo se utilizaba leña. Una vez  el horno estaba encendido  y cargado con piedra caliza para cocer  tardaba unas 12 horas en hacer la cocción total.




Vistas de la boca y del interior del horno calero. Sus bóvedas y paredes interiores eran de ladrillo refractario. Al fondo era donde  se colocaban  en capas las piedras calizas. Foto Mariano López Marín





¿En qué épocas se fabricaba la cal y cuál era la producción diaria de esta industria?
La temporada fuerte  de fabricación de la cal era durante la primavera y verano cuando había más demanda. No obstante  en invierno  también se fabricaba  y para conservarla la metían en bidones metálicos, que guardaban en un almacén anexo a los hornos y que todavía se conserva, y le colocaban encima una capa de  cal  en polvo  que actuaba de impermeabilizante para que no entrara  aire y no hubiese oxígeno y  la cal con la humedad se apagara. Cuando llegaron los plásticos se les ponía a los bidones que  contenían las  piedras de cal un plástico por arriba cogido por una goma  para conservarla de la humedad y del aire. 
En primavera y verano, cuando se sacaban las dos hornadas  diariamente se obtenían de 300 a 400 kilos., según nos comentó el Sr. Gadea A lo largo  de toda la temporada la producción de esta industria sobrepasaría los  90.000 kg de cal incluso algún año más.
La cal la vendían por kilos en piedras ya cocidas, lo que llamaban cal viva. Se vendía en la propia calera y al verano la abuela  de nuestro entrevistado su abuela Juliana, la vendía también en  un puesto en la plaza de San Juan, en un portalón muy grande junto al bar del Chato. Era como una sucursal de la fábrica de cal con venta al por menor En ese portalón tenía una báscula muy grande para pesar las piedras de cal. El padre del Sr Gadea la vendía tanto al por mayor como al por menor en la propia instalación

Proceso de apagado de la cal y usos de la misma

 Cuando se iba a utilizar se apagaba en un recipiente metálico añadiéndole a esas piedras agua. Había que tener mucho cuidado para  no quemarse la piel en el proceso de apagado de la cal  porque  se produce una reacción con desprendimiento de mucho calor.
Bien utilizando brochas grandes, escobas hechos de hierbas del campo  o ya ms modernamente con máquinas de encalar, previo colado de la cal para que no se embozasen  se utilizaba la cal para muchos menesteres.
- En los muros de tierra de muchas viviendas antiguas  que se conservan en Utiel y sus aldeas se recubría  el exterior con  cal para darle consistencia al muro. En la vieja muralla  de Utiel  también estaba recubierto  el muro con una mezcla de tierra y cal.
-La cal se utilizaba como conglomerante en la construcción.
- Con ella se blanqueaban las paredes de la casa, tanto las del exterior como las del interior aunque eran más utilizada en el exterior.
- En la agricultura se empleaba para abonar y enmendar los campos sobre todo los arcillosos
- Cuando se morían animales se los enterraba en un foso con cal viva para evitar epidemias.
- En las grandes epidemias de cólera  también se utilizó la cal cuando se enterraba a los muertos en fosas colectivas para evitar enfermedades
- La cal servía también para desinfectar las cuadras, corrales y pocilgas (gorrineras).
- Con ella se desparasitaban los animales y los árboles frutales.
- Los médicos recetaban agua de cal con fines muy concretos.

Las caleras un recurso etnográfico  a proteger.

Tanto esta calera como otras que haya por la zona es necesario protegerlas como recursos etnográficos de la localidad para poder conservarlas  e incluirlas  en visitas  guiadas y como un recurso patrimonial importante .El Sr. Gadea ha solicitado varias veces al  Ministerio de Fomento  que construyan un muro en la cuneta de la carretera, justo debajo de donde están los hornos porque al ser un talud se va desmoronando poco a poco. Hace años  había mucho espacio entre la carretera y los hornos caleros .Ahora se ha reducido al mínimo y corren peligro de desaparecer. Sería una importante pérdida patrimonial que Utiel no se debe permitir
Desde la Asociación Cultural Serratilla y desde  el mío propio queremos dar las gracias al Sr Julián Gadea “El Calero” por habernos explicado de forma detallada como era esta industria artesana de fabricación de cal y todo el proceso de su fabricación. Al mismo tiempo que agradecer a nuestro amigo Ángel Moya “el Pollo” por haberme  acompañado en la visita. Fue una tarde extraordinaria conociendo un recurso etnográfico utielano  que damos a conocer a las nuevas generaciones, un recurso de una sociedad rural sostenible  que utilizaba lo que la naturaleza le ofrecía y lo aprovechaba todo.



Proteger esta calera utielana y otras es labor de todos si queremos legar  el patrimonio etnológico a  las siguientes generaciones ¡Intentémoslo! Foto .Mariano López Marín




Arriba  imagen de una calera en el campo incluida en mi último libro LOPEZ MARÍN, MARIANO “Etnología y costumbres populares de Salvacañete “Ediciones Rodeno  y colaboración Excmo.  Ayto. de Salvacañete, Cullera 2016.En él hay amplia información sobe las caleras .Se puede ver parte de esa información en esta entrada de mi blog: 








jueves, 27 de abril de 2017

RECUPERANDO LA MEMORIA ORAL DE UTIEL Y SUS ALDEAS.LA CONSTRUCCIÓN DE RUEDAS DE CARRRO

RECUPERANDO  LA MEMORIA ORAL DE UTIEL Y SUS  ALDEAS
MEMORIAS DE UTIEL DE HACE 68 AÑOS.LA CONSTRUCCIÓN DE  RUEDAS DE CARRO.
Saturnino Martínez García.
Transcripción, organización y redacción.
Mariano López Marín
La A.C. Serratilla está llevando  a cabo el PROYECTO DE RECUPERACIÓN  DE  LA MEMORIA ORAL DE UTIEL Y SUS ALDEAS durante este año  2017. Dentro de los recursos patrimoniales de  un pueblo  están los  recursos  inmateriales y entre ellos el folklore ,los juegos  tradicionales,  las  fiestas, la tradiciones , la gastronomía, las formas de vida del pasado, los viejos oficios testimonio de formas de vida de otras épocas  , las industrias  tradicionales ,etc. Estos recursos patrimoniales inmateriales tan ricos y parte de nuestra cultura popular  sólo son recordados por  nuestros mayores  y esto  ha animado a nuestra A.C. Serratilla  a recogerlos como cultura ancestral de un pueblo  que no puede perderse y dentro de  los objetivos de dicha asociación de recuperar patrimonio  de nuestra ciudad y aldeas .
 A lo largo del año 2017 iremos haciendo una serie de entrevistas  a personas mayores que ejercieron determinadso oficios desaparecidos para recuperar para las nuevas generaciones ese saber popular que no está en los libros y que no se pierda .Daremos a conocer  su contenido en nuestro blog y en el boletín cultural Utielanías.Este proóximo fin de semama,días 28 al 30 de abril , va a tener lugar en Utiel el evento  " 250 AÑOS A LA LUZ DE LAS VELAS" y en el mismo va  haber  una feria de artesanos. Es un excelente  momento para dar a conocer un oficio artesano como fue en Utiel el de fabricación de carros con numerosos talleres en la ciudad  y en alguna de sus aldeas.

            Y que mejor ocasión para dar a conocer el proyecto  que publicar en  nuestro blog  y en el Boletín Cultural " Utielanías" nº 14 un  trabajo relacionando con este tema, con antiguas  profesiones en Utiel y  sus aldeas   y que nos remitió D. Saturnino Martínez García al equipo de redacción de este boletín cultural  y que convenientemente  organizado y transcrito  os damos a conocer. Se trata del proceso  de construcción de las ruedas de un carro como parte  de la actividad artesana de construcción de carros que  en otras épocas ya lejanas se hacía en Utiel y donde existieron diversos talleres dedicados a esta actividad. Y  todo ello contado por una persona de nuestra localidad  que trabajó  en un taller artesano dedicado a este menester.




Descarga de uva en la Cooperativa Agrícola. Fotografía de la colección de fotos antiguas del ayuntamiento de Utiel. Donada por Mª Carmen Muñoz Martínez .Fecha aproximada:           1954.Ese carro y esas  ruedas fueron construidos en alguno de los talleres de carros utielanos.

El señor Saturnino  nació un 7 de junio de 1941 en Utiel  en la zona de los Parcheles y lo llevaron hasta los 6 años a todos los colegios que había entonces en la localidad, incluido el Colegio de Santa Ana. Hace 58 años que vive  fuera de Utiel, de donde se marchó en 1958   y a donde viene a veces   y se hospeda en el Vegano, de  cuyo dueño Jesús Ruiz era amigo. Sus padres cansados de llevarlo de un colegio a otro sin resultados decidieron, para que estuviese recogido y porque ellos trabajaban de 8 a 18 horas  y no querían que tuviese por la calle “apedreando perros”, ponerlo a trabajar  en casa de un buen amigo de su padre, llamado  Carlos y su esposa Carmen, que  tenía un taller de carros en la Rambla. Según nos comenta el Sr. Saturnino” dedica estas memorias  a título póstumo a  su maestro que le enseño cuanto explica en este artículo y en ética a ser persona de bien, respetar a los demás y mucho más.”
Allí comenzó un 3 de marzo de 1948. Entonces en Utiel había varios talleres de carros. Comenta el Sr Saturnino que comenzaron pagándole  5 pesetas a la semana y que le impusieron como primera obligación  que les sacase silla  a unos  abuelos que todos los días se sentaban en el taller, unas veces en la puerta  y otras dentro según las inclemencias del tiempo. Añade también que se quejaba una vez ante estos abuelos que sólo le pagaban cinco pesetas  por trabajar de lunes a  sábado y que necesitaba diariamente una peseta para almorzar. Y uno de ellos le dijo que no se quejase y que diera las gracias porque  él para que su hijo aprendiera el oficio los dos primeros años  estuvo pagando al taller  diez pesetas  todos los meses.






Imágenes de la vida del Sr. Saturnino facilitadas  por el mismo. Arriba casa donde vivió hasta los 17años. En el centro  fotografía de sus años escolares. Parte inferior. Fachada del Colegio de Santa Ana de Utiel  donde fue a clase.

El Sr. Saturnino nos explica  cómo se construía una rueda en el taller donde trabajaba
Fabricación de las  ruedas. Este proceso  se realizaba en varias fases: selección de la madera, despiece de las rueda y fabricación de sus distintas piezas  y colocación del aro metálico alrededor de ellas.
1.- Selección de la madera .La selección de la madera es fundamental en  la fabricación de un carro y debe selectamente escogida Pero para fabricar las ruedas la selección de la madera debe todavía ser más  rigurosa, en palabras de nuestro protagonista  “totalmente limpia de nudos y rabias “. Y nos sigue explicando  que “las rabias son unos remolinos  que tiene la madera en pequeñas zonas  específicas, sin malla, y la  trabajes en la posición que  la trabajes saca repelo.” Todo profesional que trabaje la madera  sabe  que toda madera tiene su malla, y siempre  trabajándola a la  malla, sabe que le quedará mejor la faena  y le sacará más  rendimiento .En el taller que trabajaba el Sr. Saturnino se utilizaba madera de fresno para el cubo y madera de carrasca o encina para los radios y las pines.
2.-Despiece de la rueda
Una vez escogida la madera, en el caso de   este taller de la Rambla usaba para las ruedas  madera  de fresno para el cubo y  de carrasca o encina para las pinas comenzaba el proceso de fabricación de la  rueda, el cubo, los radios, las pinas, el  aro, etc.  Una rueda tenía un cubo, 16 radios y 8 pinas. El cubo o cilindro central de la rueda donde  van incrustados  los radios, se  serraba a medida y se llevaba al tornero para terminarlo. Los radios se serraban de altos a 8 x 5, respetando siempre  su altura. Con unas platillas adecuadas se cepillaban, dándoles la forma  adecuada. Si observan la  rueda de un carro se darán cuenta que ambas puntas son diferentes. Las pinas con una plantilla  se marcaban con un lápiz  y serraban al grosor preciso  de esa rueda .Una vez serradas las 8, previamente marcadas con la plantilla, se galgueaban todas para que quedasen todas igual. Realizadas todas estas operaciones tendremos el despiece de las  ruedas en el taller.


                            Despiece de  una rueda según descripción de Saturnino Casas.

3.-Montaje de la rueda

a) Preparación  técnica de las piezas de madera.
A los radios, en la parte que se incrusta en el cubo, se les hace un pequeño corte de 3 mm de profundo, en diagonal ambos lados .Con la azuela se hace un pequeño rebaje que lleva el nombre de espiga.
A las pinas se les hacen dos agujeros a cada una, uno para cada radio, y se repasan con un cepillo especial y se lijan por la parte inferior de la curvatura. En la parte superior de cada pina, en la curva  y en cada punta   se  le tiene que hacer con una sierra, a palo grama, un pequeño cote o cotana, donde una vez montada en  los radios se colocará una pequeña chaveta  en forma de cartabón para que una vez colocado el aro metálico de la rueda  no se mueva ni un milímetro.
Una vez preparados para el montaje  los radios y las pinas  hay que hacer el cobo. Ese cobo es una pieza de madera en forma de arco  hecha por un tornero. Se cubre  con dos cellos, aros metálicos  que se colocan alrededor del cubo para protegerlo y al mismo tiempo impiden que el cobo se raje en el traqueteo. A continuación  con una barrena de unos 5  6 cm de paso se le hace el  agujero en el centro, pasándolo de parte a parte a lo largo donde despues irá la manguilla. Posteriormente  en un artilugio llamado potro,  preparado para sentarse, donde el oficial lo sujetaba fuertemente  y uno a uno iba haciendo los dieciséis agujeros y los cuatreaba  para que la espiga de cada radio quedara firmemente sujeta.
El cubo se cocía en sal gorda durante unas  horas y una vez a punto se procedía al montaje de los radios
b) Montaje de  los radios.
Se colocaban en los agujeros correspondientes del  cubo, una vez que  este se había sacado de la cocción en sal gorda. Una vez puesto el primer radio con su justa  inclinación hacia el exterior de la rueda  todos los demás se ponían igual  que el primero, y en palabras de nuestro informante el Sr .Saturnino” no se  podían cantear ni un milímetro del primero pues si semejante medida no se tuviera en muy buena cuenta la ruedo al rodar iría borracha haciendo eses, y  sería penoso para el animal al ir por los caminos iría continuamente mordiendo el carril”.
Una vez  colocados todos los radios en sus respectivos agujeros se  tapaba el agujero que se hizo  para la manguilla con  un tapón  con un punto al centro exacto del mismo  donde se coloca el puntero fijo del compás.

Con un compás como el de la ilustración, una vez fijado el centro, se desplazaba la parte móvil en cada radio para saber dónde  se ponía el mechón sobre el que se colocarían las pinas. Este trabajo muy delicado  se hacía con una sierra de dos manos manejada por el oficial y un aprendiz adelantado. La sierra no podía perder la raya marcada por el compás. Una vez aserrados los radios por ambas partes había que serrar  el grosor del mechón para lo cual se utilizaba una plantilla marcándolo con lápiz de punta  muy fina. Al aserrar este mechón por ambas partes del  radio debía hacerse por la línea exacta marcada con la plantilla. Mientras se realizaban estas operaciones en cada radio se sujetaban estos con un gato de carpintero para que  no vibrasen y  se rompiesen.
c) Colocación de las pinas.
Una vez colocados los radios y hechos los correspondientes mechones en cada uno de ellos para colocar las pinas, se colocaban estas formando un círculo perfecto. Trabajando las juntas de las pinas donde quedaban unidas con mucha exactitud debido a las necesarias y precisas chavetas, sin las cuales sería imposible la colocación del aro metálico  que rodea a la rueda.
d) Preparación del aro metálico de la rueda.
El aro  se hacía de una pieza que se compraba recta, se cortaba  a medida de la longitud de la circunferencia de la rueda  y el maestro ya tenía bien aprendida esta longitud teniendo en cuenta también  la dilatación del hierro  cuando se calentaba en el fuego para efectuar esta unión. Añade el Sr.  Saturnino que “ahora es más fácil efectuar esa unión porque se corta la pieza justa y se suelda con la autógena”. Así nos explica  este señor  como se efectuaba la  unión de los  dos extremos de la pieza que iba a formar el aro de la rueda.” Cuando yo entré en este taller  todavía se soldaba a calda .Antes de arrollar el aro para formar la  circunferencia se le hacía una  muesca   a cada lado  de esta pieza de hierro, invertidas, de tal manera  que  al arrollarse casasen las dos muescas. Se arrollaba con una maquina preparada para este tipo de faena  y para otras como arrollar los cellos, desde un aro pequeño hasta el aro más grande. Dicha maquina estaba formada por tres potentes rodillos  y una manivela a mano cuyo movimiento lo transmitía por medio de engranajes a  dichos rodillos .Era lenta pero  no pesada.
Una vez casadas las dos muescas, y  entre ellas unidas entres si, se colocaba un trozo de placa que vendían  en los almacenes de hierros, se cortaba lo necesario  entre las dos muescas y con un pequeño  golpe bien dado  en el aro conseguía presionar la placa.
Posteriormente se metía la parte a soldar en la fragua, muy similar a  un brasero grande alimentado con carbón  y  con unos fuelles gigantes que avivaban el fuego ventilándolo .La fragua del taller donde trabajaba yo era más moderna y tenía un ventilador que  avivaba el fuego dejándole las calorías precisas para dejar el hierro candente. Se sacaba el aro  y sobre el yunque se golpeaba con golpes rápidos pero suaves sobre la zona de unión de las dos muescas, para que el hierro no se desparramase, consiguiendo así que ambas se fundiesen  quedando la circunferencia del aro perfecta sin saber dónde empezaba y donde terminaba la pieza original.”

e) Colocación del  aro metálico sobre la  rueda
.
Ya el aro y la rueda preparados se llevaban  a un sitio idóneo donde se tenía un espacio preparado para la ocasión con un mastil fuertemente fijado al suelo al pie de una poceta con agua y espacio suficiente.    
  Se preparaba primero poniendo  los aros en el suelo .Al primero se le ponían unos puntos de apoyo para que no tocara en el suelo con el fin de que las brasas actuasen debajo del mismo para su correcto calentamiento. El otro aro se colocaba encina del anterior con unos puntos de separación entre ellos. Una vez colocados los aros  se les ponían unas vallas formando un círculo a su alrededor, por dentro y por fuera con una separación conveniente para poder meter leña y virutas en espacio de  separación entre los dos cercos. Se  prendía fuego a la vez  a toda la leña entre los dos cercos para que  su combustión fuera lo más uniforme posible, alimentando ese fuego continuamente hasta que los aros enrojecían por las altas temperaturas.
                                                        
                                        

                                         
   (UTIEL LABORIOSO)  el de la palanca   era el maestro que enseño al Sr. Saturnino a fabricar ruedas de carro. A la izquierda la rueda apoyada sobre tres puntos de apoyo a unos 40 cm de altura, dispuesta para ponerle los aros. Dibujos y fotos del autor.
Una vez que los aros  habían enrojecido  comenzaba el trabajo más penoso de este oficio en palabras del Sr. Saturnino. Se tumbaba la rueda sobre tres puntos de apoyo situados a unos 40 cm de altura y a continuación con unas palancas diseñadas a propósito para esta  faena, entre  dos o tres personas como máximo para poder rodear el círculo del fuego, se cogen los aros y se dejan sobre la rueda  situada al lado, teniendo en cuenta que los 8 agujeros taladrados en el aro queden en el centro exacto de cada una de las  8 pinas. Se cambiaba de palanca y  se utilizaba  la que el oficial  utilizaba para meter el aro en su sitio mientras que el aprendiz en cada agujero del aro clavaba un clavo  un poquito para que el aro no se saliese por la aparte de abajo, manteniendo los clavos hasta que se terminaba de meter el aro.
Despues se cogía la rueda y se llevaba entre dos al foso  del agua metiéndole rápidamente la palanca por  el agujero del cubo y encarándola en el agujero que le corresponde en el mástil .Se le daba una vuelta rápida a la rueda en el agua de la poceta para humedecer la  madera  y al mismo tiempo quitarle los clavos, sacándola rápidamente del agua con el fin de que el aro no pierda el calor  mientras que el oficial , con un martillo y siempre girando la rueda, va colocando el aro en su sitio, operación difícil al principio porque con el humo y las prisas era imposible realizar esta operación. Se baja la rueda al agua y se termina de enfriar observando la enorme presión que hace el aro ya frio sobre la rueda. Nos dice el Sr Saturnino que “todo este proceso desde que el aro cae sobre la rueda hasta su total enfriamiento no duraba más de dos o tres minutos y  que era costumbre esa tarde, si era invierno merendar ensaimadas y chocolate   y si era verano rosquilletas y horchata.”
f) Colocación de la  manguilla, el  bocín y terminación de la rueda con su pintado.
Una vez  que la  rueda estaba en el taller se agrandaba el agujero para la manguilla profesionalmente. Se tenía que dejar preparado para que dicha manguilla entrase  con mucha presión, se ponían los cellos definitivos, dos detrás y un delante más el bocín. Antes de colocar el bocín se tenía  que  meter la manguilla y según el Sr Saturnino” no era cualquier cosa puesto que de su buena colocación dependía el buen funcionamiento de la rueda.” Conforme se iba metiendo con una regla situada  en la parte superior de dicha manguilla y rebasando la totalidad de la rueda  y con un compás se  iban comprobando a cada momento los cuatro puntos cardinales de la rueda sin pasarse ni un milímetro en ninguna de las cuatro partes, así hasta su total penetración.  Para golpear a la manguilla se utilizaba un mazo de 5 kg pero si se resistía se utilizaba la almaina de 9 kg.
En cada agujero del aro que coincidía con el centro de la pina   se agujereaba, se le ponía un pasador  y el último cello, el llamado bocín o protege clavijas. Antes de poner la manguilla no se podía poner este bocín porque esta parte del cubo  era la que descansaba sobre un tronco de unos 40 cm. de alto y de llevarlo puesto, al sobresalir unos 5 cm. del total del  cubo  y golpear la manguilla deterioraría toda la moldura de la parte delantera del cubo y la clavija es la que impide que la rueda se salga.
                               Ruedas terminadas.Fotografía de Saturnino Casas.
Las pinas se repasaban  mano  con un cepillo dejándolas ajustadas al aro  de mayor a menor. Por la parte de los radios se les hacía un semibombeado para matar el canto de la madera y evitar la formación de astillas perjudiciales. Una vez bien lijados todos los radios se pintaban ,dándoles una pasada de minio  líquido como fondo para que la madera lo absorbiera, terminando con una mano o dos de pintura roja para toda la madera. Los hierros se pintaban de negro. Y así quedaban las ruedas listas para rodar, incrustadas en el eje del carro, por esos caminos de la vida.
                                                                                                                                   





 Un carro de varas o de chirrión con todas sus partes y los atalajes de la caballería. Imagen tomada de la web: http://lenguachurra.blogspot.com.es/2012/08/el-carro-y-las-cabellirias.html. Muchas gracias.
Carro de pértigo de los que se utilizaban para acarrear productos: cereales, forrajes, patatas, remolachas, leña, estiércol, costales de harina, etc. Iba tirado por dos caballerías uncidas con un yugo. El carretero las manejaba desde el carro. Foto .Mariano López Marín.


Partes de un carro de pértigo. Este precioso esquema lo ha hecho Gregorio Boixo, padre del encargado de la página web de Vegas del Condado, en León y autor de un montón de dibujos en los que detalla los aperos que se usaban en su pueblo y en otros muchos. Muchas gracias.


Colección de retratos de la vendimia en Utiel perteneciente al M.I   . Ayuntamiento. Foto  donadas por José Luis Ramírez Ortiz. Aproximadamente año 1920.En ambas aparece el carro de varas o de chirrión  que sería construido en los talleres utielanos.



Carro en la Calle Canónigo Muñoz de Utiel. Colección fotográfica  A.F.M  Utiel. Donada por: Vicenta Ballesteros Giménez.- Fecha aproximada:        I República (1873-1874.


.